domingo, 12 de septiembre de 2010

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En Byron Nelson High School de Texas, expulsaron a un chico de 16 años porque tenía los ojos inyectados de sangre, y pensaron que esto era debido a fumar marihuana. Si yo también pensé la primera vez que leí lo de inyectados de sangre, que se trataría de algo diabólico, pero no.

Lo curioso es que el niño tenía así los ojos de llorar, ya que su padre había sido asesinado y el colegio lejos de investigar la razón, lo expulsaron permanentemente porque pensaban que consumía drogas. Si no era bastante lo que estaba sufriendo el probe chico, los de la escuela se encargaron de ello.

Finalmente, tras una prueba de drogas que dió negativo en el muchacho, pudo volver a clase.

Vía MyFOXdfw


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